Está bien, hablemos de los parabenos...


Parece que se ha creado una pequeña alarma con el tema de mi entrada anterior, en particular con el tema de los parabenos.

Voy a puntualizar algunas cosas, como siempre, desde mi personal saber y entender

1.- Los parabenos se utilizan desde los años 20 del pasado siglo,  como conservantes cosméticos en dentífricos, cremas, desodorantes, champús, cosmética infantil, cremas hidratantes, geles para el afeitado, lubricantes sexuales, medicamentos tópicos y parenterales, autobronceadores y dentífricos, así como maquillaje, laca de uñas etc. E incluso se utilizan para conservar bollería, comida precocinada, refrescos y salsas. 

2.- Se metabolizan muy bien y rápidamente vía oral, el problema está en la vía dérmica (cosmética).

3.- En la UE (Unión Europea), se les han asignado los siguientes códigos: E214, E215, E216, E217, E218 y E219. En cosméticos se suelen identificar también con estos nombres: Benzoato de sodio, el Sodium (y Ammonium) Laureate Sulphate, pero en términos generales, hay que revisar las etiquetas de los productos en busca de términos como: Metilparabeno, Etilparabeno, Propilparabeno, Butilparabeno, Ácido bencil-parahidroxibenzoico, Ácido metil-parahidroxibenzoico, Ácido etil-parahidroxibenzoico, Ácido propil-parahidroxibenzoico, Ácido butil-parahidroxibenzoico, Ácido parahidroxibenzoico y parahidroxibenzoato.

4.- Los productos de limpieza para el hogar no están obligados a revelar los ingredientes a menos que contengan pesticidas antimicrobianos, como los desinfectantes. Los fabricantes de cosméticos, por el contrario, están obligados a hacer una lista de los ingredientes, a menos que se trate de una fragancia y esté exenta como un "secreto comercial", por tanto, basta con revisar la etiqueta.

5.- Hay que recordar que actúan en concentraciones muy pequeñas y, además, no están ligados a precios o calidad, por lo que se pueden encontrar en todo tipo de marcas y calidades.

6.- El Comité Científico Europeo de Productos de Consumo (European Scientific Committee on Consumer Products, SCCP) estableció en 2006 que los datos disponibles sobre los parabenos no proporcionan una respuesta clara a la pregunta de si los propil, butil e isobutil parabenos podían ser usados de manera segura en productos cosméticos con una concentración máxima de hasta 0,4%, que es el límite permitido en la Unión Europea. En la actualidad están siendo sometidos a revisión

7.- Lo más razonable sería asumir un cierto criterio de precaución. No debemos olvidar que algunos productos inicialmente seguros (grasas “trans”) han revelado en el transcurso del tiempo efectos muy perjudiciales.

Mi consejo es evitarlos, ya que no son imprescindibles, y una actuación del consumidor en contra de estos conservantes, crearía una adaptación inmediata de la industria que, en la actualidad, tiene medios para evitarlos mediante sustitutos eficaces y seguros.

Cosmética libre de parabenos.
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